Autor:

Germán Álvarez Cádiz

Consultor Aliado de INCLUSION Consulting Group

Las organizaciones son comunidades integradas por seres humanos que comparten una cultura – misión, visión, valores – y unos objetivos. Una manera de hacer las cosas; y esa manera debe estar a la par de lo que sucede en el entorno. Un entorno variable, incierto, complejo y ambiguo en el cual la agilidad es esencial.

La cultura, según el Dr. Ed Schein, profesor del Massachusetts Institute of Technology (MIT), es un conjunto básico de suposiciones que determina, para un grupo humano, los aspectos a los cuales deba prestar atención, lo que significan las cosas, cómo reaccionar emocionalmente a lo que está pasando  y qué acciones tomar en diversos tipos de situaciones.

Y la manera de hacer la cosas ha venido evolucionando de manera acelerada debido en gran parte a la digitalización, la miniaturización y a su incorporación para hacer evolucionar la tecnología de información y de las telecomunicaciones (TICs); ya están acá con nosotros cosas que veíamos hace más de treinta años en las películas de ciencia ficción: hablamos con Alexa o Siri para dar órdenes y obtener información. Ya los seres humanos incorporamos tecnologías para mejorar nuestras capacidades, en un movimiento cultural e intelectual internacional denominado transhumanismo.

Otros elementos como el Internet de las Cosas (IoT), Inteligencia Artificial (AI) Computación en la Nube (Cloud Computing), Big Data o Blockchain forman parte de nuestra conversación y de nuestra cotidianidad personal. Nuestra manera de interactuar con el entorno ha cambiado drásticamente para inclusive adultos mayores que emplean las capacidades de dispositivos móviles inteligentes para comunicarse y hacer gestiones bancarias, entre otras.

Estos son algunos elementos de lo tecnológico en la Transformación Digital, también conocida como la Cuarta Revolución Industrial,
caracterizada por la convergencia de tecnologías digitales, físicas y biológicas, que muchos autores y expertos anticipan que cambiará el mundo tal como lo conocemos.

Estamos al borde de una revolución tecnológica que modificará fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. En su escala, alcance y complejidad, la transformación será distinta a cualquier cosa que el género humano haya experimentado antes”, vaticina Klaus Schwab, autor del libro “La Cuarta Revolución Industrial”.

La Cuarta Revolución (4R) está presente como consecuencia de la Era Digital y el cambio que originó aquella primera máquina Electronic Numerical Integrator and Computer (ENIAC) expandiéndose desde 1940 hasta nuestros días. Y continua en rápida expansión.

En lo organizacional, la transformación digital ha venido provocando importantes cambios en la manera de desarrollar el trabajo en particular en el uso de herramientas móviles, sociales y analíticas; esto amerita, de manera urgente, o las personas, los colaboradores y las organizaciones quedarán irremediablemente atrás, que se enfoquen en actualizar y desarrollar nuevas competencias y habilidades digitales; ello resultará definitivo para los empleados del futuro. Se habla de Aprendizaje y de Liderazgo como competencias esenciales.

Dejar a un lado a la gente en la transformación digital es un error. Pensar, asumir, y actuar en consecuencia, que sólo se refiere a procesos o a tecnología – que la impulsa – son errores frecuentes, al igual que decir que es para primer mundo o para grandes organizaciones: la Transformación Digital no tiene tamaño y es una obligación. No es moda. Estamos ante un cambio organizacional que requiere la transformación, la reinvención de los modelos de negocio, los colaboradores, a cualquier nivel, y los procesos, de tal manera de generar valor tanto dentro de la Organización como para clientes y proveedores.

Y, como pregono de manera frecuente, el punto de partida que inicia y dinamiza el cambio es cada individuo, cada colaborador en la Organización. La importancia de la selección de una aplicación o de una tecnología nuevas exige que cada uno cuente con capacidades digitales para aprovecharlas y hacer que la Organización, o el emprendimiento, a la cual pertenezcan, obtenga los resultados establecidos por sus dueños, accionistas y líderes.

En adición a Aprendizaje y Liderazgo, como mencioné anteriormente, hará falta, y de acuerdo a lo que plantea Doris María González, jefe de Talento Humano de Scandinavia Pharma, que incorporen estas competencias:

  • Aprendizaje continuo e innovación, haciéndose directamente cargo de su aprendizaje de forma autónoma, sin dependencia de terceras personas y empleando Internet para identificar la información relevante y oportuna
  • Comunicación, contando con soluciones de comunicación innovadores y adaptadas a esta era digital de inmediatez, ubicuidad, plataformas diversas y en línea
  • Orientación a la experiencia del usuario o cliente digital, entendiendo que requieren trato personalizado y diferenciado, inmediatez, que comparten su opinión y satisfacción al instante con su comunidad digital de los bienes o servicios que ofrezca cada Organización
  • Apertura y trabajo en red, permitiendo encontrar la información valiosa, organizarla y ponerla a disposición de los demás, fomentado la cooperación y no la competencia, sino la coopetencia (Como diría Ray Noorda, fundador de Novell, “Uno tiene que competir y cooperar al mismo tiempo”)

En este contexto tenemos que diseñar un camino para quienes van a ver transformado su trabajo y se van a quedar fuera del sistema. Uno de los peligros lo declara Andrew McAfee, codirector de la Iniciativa sobre la Economía Digital del MIT: “Dejar a gente atrás mientras avanza la tecnología abre la puerta a populistas y demagogos”. Por tanto debemos asumir la necesidad de cuidar a la gente que se está quedando atrás. (Fuente: https://cuatroochenta.com/que-hacemos-con-las-personas-en-la-transformacion-digital)

Y, en relación con la inclusión, centro de nuestro interés como consultores aliados, les dejamos algunas interrogantes.

  1. ¿Qué está haciendo para incluir a su entorno, e incluirse desde su individualidad y ámbito de influencia, para ser el actor principal en este proceso que implica su cambio de mentalidad ante la Transformación Digital?
  2. ¿Está Ud. pensando que es para naciones desarrolladas y grandes organizaciones y no para su país o para su Organización?
  3. ¿Piensa Ud., los líderes o los colaboradores que tiene que ver sólo con tecnología, o procesos, y no con el recurso humano?

Como dice el título del libro más reciente de Adolfo Ramírez Morales (2017 Ed. Gestión 2000): Digitalízate o desaparece. Y estamos casi seguros que Ud. no quiere desaparecer.